Carmen, 44 años
Lo había probado todo: fajas que aprietan, bragas que se enrollan, corsés que tienes que quitarte al cabo de una hora. Esto es diferente. La llevo de la mañana a la noche y me olvido de que la tengo puesta. El vientre queda contenido, no comprimido. No esperaba un milagro; esperaba justo esta braga.






























